viernes, 12 de agosto de 2011

La idea de que lo que te pasa es la falta de costumbre






De repente te encontrás haciendo lo que nunca deberías haber hecho. Lo mediste con los ojos, lo tocaste. Contaste los minutos que te vas a perder. Es ese momento en el que sentís que tu mundo comienza a temblar. Se te acelera el corazón, respirás mal, te marea. Parece un chiste, te encantaría que lo fuese. Pero bien sabés que no es eso, que es otra de esas cosas que no podés esquivar. Si esa fuese la mejor idea que se te ocurre, tendrías que dejarlo. Porque esto no se puede obviar, no podés dejarlo para el final. O hacelo, y te entregás a tu capacidad receptiva, aunque no siempre funciona y no a todos les funciona.
Respirás profundo, revoleás el resaltador y te decís a vos mismo que por lo menos lo vas a intentar, no sin antes preguntarte por última vez: ¿Llegaré a leer todo lo que tengo que leer para la semana que viene?

1 comentario:

Azul Profundo dijo...

jajajaja la pregunta que siempre debo hacerme, experta en dejar todo para ultimo momento